viernes, 2 de agosto de 2019

Cristal adentro


Foto: Mariaje López


Silencio tras el cristal adentro, fuera la luz decae, los pájaros se recogen en la arboleda, llegan los apagados trinos a mi refugio de sueños. Descansa la mirada en lo mirado, la paz en el hombro como un pájaro herido, leal a la llamada constante. 

En el fondo de todo ruido habita el silencio de la vida, el misterio vertiginoso de lo desconocido en el núcleo de lo evidente. Y en esa paz toco la grandeza de lo efímero, la vocación imposible de eternidad en el tiempo, el límite y la inmensidad de mi naturaleza vulnerable... y milagrosa. En este punto la verdad es una niña que juega sin inquietud con las mariposas.