jueves, 29 de noviembre de 2018

Por Caridad en Madrid: crónica de la presentación.




Mariaje López entrevistada por el periodista y escritor Carlos Augusto Casas


Madrid, 26 de noviembre de 2018, 19:30. Librería Cervantes y Compañía de la Calle del Pez. Allí sucedió, allí estuvimos. Llenábamos el amplio local y teníamos interés en llenar la tarde de contenido. Que nadie se fuera de allí pensando que había perdido el tiempo. Lo conseguimos. Todos; nosotros y el público asistente, porque aquello muy pronto se convirtió en un todo. Por eso al final, el turno de preguntas se convirtió en coloquio. Por Caridad se había metido en el corazón de los asistentes. Eso se respira.

Miguel Ángel de Rus comenzó el acto con una breve presentación. Le siguió un video de tres minutos impregnado de la nostalgia que recorre las primeras páginas de la novela, añoranzas de una infancia decapitada entre los muros de una cárcel para niñas:

https://www.facebook.com/308189119784126/videos/317630178840020/

Siguió una una entrevista hábilmente trazada por Carlos Augusto Casas, durante la cual me sentí muy a gusto y tranquila. Para mí ser entrevistada por Carlos fue todo un regalo.

Luego llegó lo más espectacular, las actuaciones de Miguel Ángel Gallardo y Yeyo Bayeyo, que dejaron al personal boquiabierto. ¡Cuánto arte concentrado en ese par de seres impresionantes! Primero Gallardo, acompañado al piano por Yeyo, interpretó lo que titulaba "Micro acto poético musical Suitte nº 171", y ese número porque era el que le adjudicaron cuando él mismo pasó por uno de aquellos centros... sí, porque a estas alturas ya sabemos todos de lo que va Por Caridad: orfanatos y reformatorios, o reformatorios y orfanatos, como se quiera porque el orden de los factores no altera el producto, simplemente lo multiplica. El actor fue intercalando texto de la novela con poemas afines a la temática, y entre medias leyó (si es que a lo que él hace se le puede llamar solo lectura) una carta sorpresa —para mí— de la gran escritora y amiga Eugenia Kléber. Fue absolutamente mágico.



Después Yeyo Bayeyo, aunque afirmó tener la garganta tocada, interpretó un tema precioso y poco conocido de Abba: The way old friends do (Así es como los viejos amigos lo hacen)

Tu y yo podemos compartir el silencio
Encontrar comodidad juntos.
Así como los viejos amigos lo hacen.
Y después de las peleas y palabras de violencia
Nos reconciliamos el uno con el otro.
Así como los viejos amigos lo hacen.
Momentos de alegría y momentos de tristeza,
Nosotros siempre miraremos a través de ellos.
Oh, no me importa lo que viene mañana,
Podemos enfrentarlo juntos,
Así como los viejos amigos lo hacen.





Después de la ovación final se inició un turno de preguntas que casi acabó siendo terapia de grupo. Entre los asistentes estaba alguien que tiene un conocimiento mucho más amplio del tema, pionera en la denuncia de aquella lacra: Consuelo García del Cid Guerra, autora entre otras muchas obras del superventas Las desterradas hijas de Eva, y con su libro autobiográfico recién salido también del horno, La niña del rincón.

A la hora de firmar ejemplares de Por Caridad fue cuando pude realmente hacerme una idea de cuántos lectores de Beatricia reincidían en mis letras, y que algunos trajeron amigos, nuevos lectores a los que firmé alguna junto con la obra nueva. Y caras desconocidas también, que me felicitaron por mi intervención y por la "maravillosa" —palabras suyas— presentación. Así pues, por todo ello, creo que se cumplió el objetivo de que para los asistentes, tanto como para los participantes, la del lunes 26 de noviembre de 2018 no fuera una tarde perdida, sino un tiempo ganado.

Muchísimas gracias a los que fueron y a los que quisieron ir. Todos juntos hicimos e hicísteis que fuera inolvidable.








martes, 13 de noviembre de 2018

Un restaurante en la costa


Microrrelato que leí en el programa de RNE Sexto Continente, dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus, hace un par de semanas.

Restaurante Gastromar - Hotel Vistabella (Rosas)

De recién casada, estuve trabajando unos meses de camarera en el pequeño restaurante que mi exmarido había alquilado en una localidad de la Costa Brava. Lo frecuentaban turistas alemanes, cuya lengua mi pareja dominaba a la perfección. 

Un día vinieron a comer los componentes de un grupo de rock teutón, y tuve que atenderles yo. Hablaban en su idioma, sin dejar de mirarme con gesto malicioso y risueño. Supuse que estaban diciendo obscenidades, y como mi marido era celoso, decidí pasar del tema y hacerme la despistada. Mi cónyuge salió de la cocina a tiempo de escuchar la última frase. Ni que decir tengo que se armó la de San Quintín, o en este caso, la de Nördlingen, con metralla de espaguetis añadida. 

Menos mal que la sangre no llegó al mar. No puedo decir lo mismo del tomate.



Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

viernes, 9 de noviembre de 2018

El artista octogenario


El artista octogenario se remueve en el lecho, febril y moribundo. Por deseo suyo el tocadiscos reproduce una y otra vez la misma canción: La mer, de Charles Trenet...





Sueña despierto con esa playa, sesenta años atrás... 

La mira a ella, su cuerpo liviano y desnudo clavado en la arena, la piel bronceada que lo abraza, su voz que le jura que ya no se separarán nunca, que será su inspiración para siempre. La mira y es fulminado por su mirada voraz sin cortapisas. Se confirma enteramente suyo, la confirma enteramente su dueña: “Serás mi mayor triunfo y mi peor castigo”. 

Estará siempre en esa playa, abrazado a su musa, cegado de sol, e infinitamente vivo. 

La canción termina, y comienza de nuevo. Entregado a la persistencia de la memoria, Salvador Dalí duerme su penúltimo sueño.


Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

martes, 6 de noviembre de 2018

Almedinilla, Beatricia, y el Wasqha Festival VI edición





Entre montes, grandes peñascos y olivares, nos acogió Almedinilla recién llegados desde Madrid, con una pequeña escala en Priego de Córdoba donde teníamos el hotel. José Manuel Muñoz Serrano me animó a participar en el VI Festival de Arte Emergente Wasqha, y la organización estuvo de acuerdo. Además de vestir a Beatricia otra vez de gala para ser presentada ante el público nuevamente, el aliciente de poder conocer al fin en persona a mi amigo escritor, convertía este viaje en algo doblemente atractivo. 

Paco y yo no solo quedamos impresionados por la belleza del lugar, sino también por sus gentes y por la increíble vida cultural que mantiene esta población, envidia —esperemos que sana—, de otras con más perímetro y habitantes. Hemos contemplado muestras de arte clásico y cultura de vanguardia que no desmerecen en nada de las que pueden verse en las grandes capitales. 

El mismo viernes, nada más llegar, asistimos a la presentación conjunta de una serie de artistas plásticos, entre la muestra se encontraban los dibujos de José Manuel Muñoz, que el día anterior había presentado en la Biblioteca Municipal su última obra: En días de cielo gris. Me la traje dedicada, por supuesto, y con él se quedó, también dedicada, Por Caridad. Tanto José Manuel como los demás artistas que exponían, fueron presentando sus trabajos, muchos de ellos bellísimos, y otros, que no buscaban primordialmente la belleza, interesantes. Y después nos fuimos a tomar una cerveza hasta la hora del espectáculo inaugural, que nos volvió a sorprender con la performance de Tarha Erena, poeta, escritora y actriz, y el buen hacer interpretativo de Laquerencia Producciones y su obra ¿De qué viven los artistas?