lunes, 11 de marzo de 2019

A Verónica





Que nunca pierda yo la pasión de escucharte, que no me pueda el cansancio, que no me rindan los años para beber tus palabras a orillas de tu música. 

Que jamás pierda oídos para saber qué dices, ni vista para alimentarme con la maravilla que baila en tus ojos cuando hablas. 

Que la vejez no aplaque el bendito anhelo de escuchar tu voz, hija mía, ni de apurar los instantes que me preste la vida para adorar tu presencia. 

Mariaje López© Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

domingo, 10 de marzo de 2019

Nanas improvisadas para una madre enferma





La anciana permanece tranquila en su cama de hospital, salvo cuando entran a asearla. Entonces la poseen sentimientos de ira y frustración, ya que detesta que otras personas se ocupen de su higiene íntima. Cuando los auxiliares entran en la habitación ya saben lo que les espera: una retahíla de insultos elegidos con eficacia —es decir, que cumplirán cabalmente con su finalidad suprema—, encaramados en un falsete extremo capaz de lacerar los tímpanos.

martes, 12 de febrero de 2019

El enterrador (Un microcuento para Blas de Lezo)


Microcuento que leí en el programa de RNE Sexto Continente, dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus.




A paladas de tierra húmeda sepulto al hombre al que renombraron con la mitad de ese título, y sabe Dios que hubieran de llamarle hombre y medio, pues si a su cuerpo le faltaban miembros, a su valor y determinación no les faltó nada. Lo puedo contar yo, que luché con los españoles contra aquel bosque de navíos ingleses, y supe de la vergüenza con que regresaron a su patria después de haber dado por cierta la victoria anticipadamente. El rey británico hizo hasta acuñar monedas conmemorativas y luego prohibió a los historiadores relatar tan imprevista derrota. No conocían al tullido, ni se imaginaban lo que era capaz de mover y remover los brazos y piernas de sus hombres, y más su bravura. 

sábado, 9 de febrero de 2019

Lo que vemos y lo real



Imagen: Estudio Saatchi & Saatchi (Publicidad para un museo de arquitectura)

Miro hacia fuera, y veo lo que deslumbra embadurnado de luz; miro hacia dentro, y adivino lo que dormita cargado de sombra. Miro alrededor, y veo lo que el mundo de los hombres quiere mostrarme, además de lo que prefiero ver. 

sábado, 2 de febrero de 2019

LA NIÑA DEL RINCÓN: la voz de una resiliente




“La vida carece de trucos. El destino es nuestro mejor aliado, junto a ese magnetismo que nos acerca, queramos o no, para aspirar de nuevo la esencia de lo que hemos sido y lo que somos. Y esa vuelta hay que recibirla sin miedo, con todos los honores, apostando por el resto de los días, puesto que nada ha sucedido en vano, y todo aquello que nos marca se aposenta en la memoria con una fuerza extraordinaria”. (La niña del rincón p. 80).

domingo, 27 de enero de 2019

El tiempo y sus reflejos

Imagen: http://loqueimaginoyloquevivoyo.blogspot.com

Esta cara que ya apenas reconozco,
que en el mortecino espejo me desafía,
esa mirada que no parece mía
en un charco de amargura congelada.

Ese rostro que me define y califica,
que ruin traidor a mi agonía espanta,
y ya no escucha a mi alma cuando canta
ni me empuja tras ella a la deriva.

Mariaje López© Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

martes, 22 de enero de 2019

Del antifeminismo femenino y otras sospechas


Hay una corriente femenina antifeminista, y puedo entender y hasta estar de acuerdo con algunos de sus postulados. Por ejemplo que un feminismo bien entendido no debe buscar rabiosamente la venganza, sino enfocarse más arriba, en la justicia. No es feminista odiar al hombre, sino buscar que comprenda y asuma lo indebido de su posición cuando se asienta en la desigualdad.

sábado, 19 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (XII)



Foto: MiPaco

"A veces Liena rozaba con los dedos las columnas más antiguas, y sentía como si le susurrasen historias al oído. Le encantaba salir a pasear los domingos por la mañana, porque nunca sabía lo que iba a encontrarse. Un día podían estar los soportales inundados de caballetes; otro, tomados por estatuas vivientes; otro, por artesanos. Era frecuente ver algún grupo de cómicos vestidos de época ilustrando las rutas teatralizadas. Por San Antón llenaba la calle una fila de mascotas con sus amos, desde la Casa Tapón hasta el Hospitalillo, templo donde recibían los animales la bendición del santo. Caballos, mulas, borricos, algún gato serenísimo provisto de arnés y otros menos pacientes en su trasportín, canes de toda raza y sin ella, periquitos, loros, cotorras, tortugas, alguna que otra iguana, peces en sus peceras, hámsteres en sus jaulas y conejos variados con susto en el cuerpo.

viernes, 18 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (XI)


Foto: MiPaco

"Con las manos crispadas sobre la mesa y la barbilla hundida en el pecho, llorando en silencio y sin aspavientos, le parecía la persona más desgraciada del mundo. Compadeció a su madre como nunca lo había hecho. 

―Cambiaré. 

―¿Quieres ayuda? 

―Eres lo único que me queda. Haré lo que quieras. 

―Lo que quiero es que hagas un viaje. 

―¿Un viaje? 

La miró confusa. Una propuesta de esa clase era lo último que esperaba oír. 

jueves, 17 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (X)


Foto: MiPaco

"Esa noche Maica tampoco pudo conciliar el sueño, pensando en las llamadas que tendría que hacer por la mañana para notificar un imprevisto y necesario viaje sin causar por ello demasiada alarma. Esquivó a los curiosos prometiéndoles contar todo a la vuelta, y utilizó la excusa de las prisas, por suerte, un argumento socialmente protegido, y por tanto, inapelable. 

El día señalado acudió a la plaza de las Bernardas y se sentó cerca de la puerta de la iglesia. Era la hora de la siesta y el calor apretaba, pero corría el aire y a la sombra se estaba bien. A las cuatro y cuarto se presentó un hombre con barba, bien parecido y de mediana edad. Llevaba puesto un sombrero de color naranja. 

miércoles, 16 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (IX)


Foto: MiPaco

"Anduvieron unos metros junto al Hospitalillo, hasta pasada la puerta de la iglesia. 

―¿De verdad no quieres que te acompañe? ―insistió Dani―. Si tu madre es como dices, y no dudo de tu palabra, se cortará un poco si hay un extraño. 

―Eso crees, pero es porque no la conoces. Y entre capear el temporal yo sola o morirme de vergüenza, opto por lo primero. 

―Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena. 

Llámame si lo necesitas. 

―No te preocupes. Si de verdad lo necesito, lo haré. 

martes, 15 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (VIII)


Foto: MiPaco

"No había nadie en la sala del comedor. La cruzaron dejando atrás la cocina y se unieron al grupo de turistas en la botica, donde Rodrigo de Cervantes, cirujano sin título, bien pudo haber atendido a sus pacientes. Como en el resto de las habitaciones, se exponían allí muebles de los siglos xvi y xvii: una mesa de curas, un sillón de madera provisto de una extensión articulada, una alacena llena de tarros, utillaje de cirugía y sangraderas. 

lunes, 14 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (VII)



Foto: MiPaco

"Lo primero que pensaron al abrir los ojos fue que algo había salido mal. 

―¿Dani? ―inquirió ella tanteando el brazo que rodeaba sus hombros. 

―Estoy bien. ¿Y tú? 

―Bien, pero no veo nada. 

―Estamos a oscuras, y vete a saber dónde. 

Tenían una pared a su espalda, y buscando a tientas tocaron un interruptor de luz que accionaron. Estaban en un sótano sin ventanas. Frente a ellos había una doble hilera de bancos, ocho en total, y un aparato de proyección orientado hacia el fondo. 

domingo, 13 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (VI)



Foto: MiPaco

"Antes que teatro universitario, La Galera fue capilla de la antigua cárcel de mujeres, en la época en que llamaban así a este tipo de establecimientos. Tenía un aforo aproximado para cien personas y una cúpula semicircular que se alzaba sobre el presbiterio. La capilla colindaba con la zona penitenciaria, a la que se podía acceder por un portón metálico acerrojado. El paso estaba restringido debido al estado ruinoso del edificio carcelario y pese a que la sección inmediata a la antigua capilla se mantenía aceptablemente en pie. 

sábado, 12 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (V)


Foto: MiPaco

"Al menos no tendría que vagar por calles solitarias ni esperar el autobús en el intercambiador durante horas de roerse el coco. Todo Alcalá parecía estar fuera de sus casas, y muchos locales de ocio no bajarían el cierre hasta la mañana, si lo hacían. Los ojos amarillentos de las farolas alumbraban la ciudad vieja, el antiguo barrio comercial judío ―con sus vetustas columnas desgastadas― y el pavimento romano vuelto a extender sobre el cemento que ya antes cubría el original. Allí se rompían tacones y la lluvia encontraba espacios para encharcarse. Dolía el adiós a las calles de su infancia, a las nubes rosas del atardecer que besaban los tejados, a la carraca de las cigüeñas en los campanarios, a los soleados paseos junto al río, a tantos momentos que no se repetirían en mucho tiempo. Quemaba, más que dolía, interrumpir su historia en aquel lugar del mundo que tanto la había enseñado a amar. No podía pensar en la ciudad sin recordar a su padre, como tampoco podía representarse a su padre sin evocar Alcalá. 

viernes, 11 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (IV)


Foto: MiPaco

"Llegaron enseguida al Pepe Pasión, cruzando la plaza. Sobre la fachada de la Iglesia Magistral se proyectaban textos del Quijote en caracteres barrocos. Maica se sintió aliviada al comprobar que el local estaba abarrotado y ello haría difícil la conversación, dándole margen para elaborar una excusa convincente. Por nada del mundo deseaba que ellos supieran el motivo del altercado, eso la dejaría en evidencia. 

En la pantalla, el grupo Dinarama, con una Alaska galáctica de cráneo medio rapado, interpretaba su gran éxito Ni tú ni nadie, lo que hacía muy complicado mantener los pies anclados al suelo, aunque el resto del cuerpo solo pudiera oscilar rítmicamente varado en la apretura. Dani se ofreció a traer bebidas, y le encargaron dos cervezas. En cuanto se alejó, Roberto, obligado por el ruido casi a gritar, no esperó más para interrogar a Maica. 

jueves, 10 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (III)



Foto: MiPaco


(1) "Llegaron a la puerta del taller museo de Toro Bravo, un pintor extravagante, muy prolífico y levantisco, un mesías autoproclamado servido de años e inusitadamente charlatán. Liena lo conocía de vista desde pequeña, siempre con la melena rondándole la cintura y barbas a lo Rasputín. “Toro Bravo, Toro Bravo: mucho pelo y poco rabo”, le cantaban los chavales, y a él eso le hacía gracia. El hombre se mantenía en forma a base de verduras, mejor crudas, y practicando el yoga y la meditación, dejando que su imaginación se precipitase en un vértigo de doscientas revoluciones por minuto. 

miércoles, 9 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (II)


Foto: MiPaco

"La fuente de la puerta de Aguadores estaba iluminada. Desde la esquina del convento de las carmelitas se oían los tamboriles anunciando el performance multitudinario de las 19:00 en la plaza Mayor. El cohete que preludiaba el comienzo del acto sorprendió a Liena en el callejón de Santa María, a espaldas de la capilla del Oidor, desde donde alcanzaba a ver la plaza. Todo quedó en silencio; solo las cigüeñas en lo alto de las espadañas se negaban a callar. Como todos los demás, la joven se quedó inmóvil: la mano izquierda en el bolsillo de la cazadora, la derecha suspendida en el aire, alzada levemente la barbilla, el semblante serio, la mirada estática y perdida entre la muchedumbre. Una perfecta efigie polícroma en el balanceo de un paso. 

martes, 8 de enero de 2019

Ruta de Beatricia en Alcalá: (I)


Foto: MiPaco



"La melena rubia de Maica destacaba en un pequeño grupo junto al Quiosco de Música. No esperaba verla acompañada aquella noche, por eso la presencia de los dos chicos la sorprendió. Su amiga era dos años mayor que ella, pero también más inmadura. En la manera de comportarse, Liena parecía muchas veces la mayor. Sobrellevaba con paciencia sus locuras, divertidas por lo general, aunque de vez en cuando se pasaba de rosca; y quedar con gente aquella noche, y sin advertírselo, le pareció de mal gusto.

El enigma Blancanieves





Microrrelato que leí en el programa de RNE Sexto Continente, dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus.



El pequeño Alan abandonó el cine fascinado con aquella Blancanieves de Walt Disney. Desde entonces, cada vez que le daba el primer mordisco a su manzana de antes de dormir, pensaba en la bella. 

Alan se hizo mayor, fue un genio de las matemáticas, padre de la informática, y gracias a su ingenio para descifrar la máquina Enigma de los nazis, se salvaron más de catorce millones de vidas. 

Cuando años más tarde la policía descubrió su cadáver, envenenado con cianuro, sobre la cama, y vieron la manzana mordida en la mesilla, no lo dudaron: Alan Turing se había suicidado. Incluso sus amigos lo tomaron como un último acto poético dedicado al personaje que le había hechizado en su infancia. 

A nadie pareció extrañar, ni se consideró seriamente que en la libreta que estaba junto a la manzana el científico se hubiera tomado la molestia de escribir una lista con todo lo que tenía que hacer el fin de semana.

Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

viernes, 4 de enero de 2019

Su temblor


Foto: Getty Images

Su temblor y su fragilidad... que ahora solo son suyos, y que después serán mi temblor y mi fragilidad. Su cuerpo que apenas se sostiene puesto en pie, vencidas sus resistencias por el afán de un abrazo. Sus pupilas veladas por la erosión amarga de viejas lágrimas, y la sonrisa prófuga retornada a tiempo del armisticio maldito. Maldito sí,  porque nunca debió ser preciso. La mirada que cierra la puerta de los días negros, que regresa como el hijo pródigo a la faz de su juventud. Y los recuerdos marchitándose, todos menos uno al que se aferra con el penúltimo hálito de su existencia: el rostro siempre anhelado del hijo que la abraza.

Mariaje López © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

miércoles, 2 de enero de 2019

El último censor


Microrrelato que leí en el programa de RNE Sexto Continente, dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus.



El último censor fue despedido sin contemplaciones bajo un atronador aplauso general de la cúpula legislativa. Tras largos años de laborioso afán, lo habían conseguido: ya podían declarar erradicada la censura institucional. Individuos así ya no eran necesarios cuando eran los ciudadanos, por iniciativa propia, los que ejercían la censura sobre sus coetáneos, ufanos de su democracia ejemplar. 

Lo que no lograron aprender, más por idiocia adquirida que por falta de maestros, fue que su gran logro tenía en la práctica un par de definiciones muy trilladas: autocensura y pensamiento único. Su gran logro, en realidad su derrota inadvertida, era haberse convertido a la esclavitud más indigna mediante su tiranía con los demás.
Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Por Caridad en Madrid: crónica de la presentación.




Mariaje López entrevistada por el periodista y escritor Carlos Augusto Casas


Madrid, 26 de noviembre de 2018, 19:30. Librería Cervantes y Compañía de la Calle del Pez. Allí sucedió, allí estuvimos. Llenábamos el amplio local y teníamos interés en llenar la tarde de contenido. Que nadie se fuera de allí pensando que había perdido el tiempo. Lo conseguimos. Todos; nosotros y el público asistente, porque aquello muy pronto se convirtió en un todo. Por eso al final, el turno de preguntas se convirtió en coloquio. Por Caridad se había metido en el corazón de los asistentes. Eso se respira.

Miguel Ángel de Rus comenzó el acto con una breve presentación. Le siguió un video de tres minutos impregnado de la nostalgia que recorre las primeras páginas de la novela, añoranzas de una infancia decapitada entre los muros de una cárcel para niñas:

martes, 13 de noviembre de 2018

Un restaurante en la costa


Microrrelato que leí en el programa de RNE Sexto Continente, dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus, hace un par de semanas.

Restaurante Gastromar - Hotel Vistabella (Rosas)

De recién casada, estuve trabajando unos meses de camarera en el pequeño restaurante que mi exmarido había alquilado en una localidad de la Costa Brava. Lo frecuentaban turistas alemanes, cuya lengua mi pareja dominaba a la perfección. 

Un día vinieron a comer los componentes de un grupo de rock teutón, y tuve que atenderles yo. Hablaban en su idioma, sin dejar de mirarme con gesto malicioso y risueño. Supuse que estaban diciendo obscenidades, y como mi marido era celoso, decidí pasar del tema y hacerme la despistada. Mi cónyuge salió de la cocina a tiempo de escuchar la última frase. Ni que decir tengo que se armó la de San Quintín, o en este caso, la de Nördlingen, con metralla de espaguetis añadida. 

Menos mal que la sangre no llegó al mar. No puedo decir lo mismo del tomate.



Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

viernes, 9 de noviembre de 2018

El artista octogenario


El artista octogenario se remueve en el lecho, febril y moribundo. Por deseo suyo el tocadiscos reproduce una y otra vez la misma canción: La mer, de Charles Trenet...





Sueña despierto con esa playa, sesenta años atrás... 

La mira a ella, su cuerpo liviano y desnudo clavado en la arena, la piel bronceada que lo abraza, su voz que le jura que ya no se separarán nunca, que será su inspiración para siempre. La mira y es fulminado por su mirada voraz sin cortapisas. Se confirma enteramente suyo, la confirma enteramente su dueña: “Serás mi mayor triunfo y mi peor castigo”. 

Estará siempre en esa playa, abrazado a su musa, cegado de sol, e infinitamente vivo. 

La canción termina, y comienza de nuevo. Entregado a la persistencia de la memoria, Salvador Dalí duerme su penúltimo sueño.


Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

martes, 6 de noviembre de 2018

Almedinilla, Beatricia, y el Wasqha Festival VI edición





Entre montes, grandes peñascos y olivares, nos acogió Almedinilla recién llegados desde Madrid, con una pequeña escala en Priego de Córdoba donde teníamos el hotel. José Manuel Muñoz Serrano me animó a participar en el VI Festival de Arte Emergente Wasqha, y la organización estuvo de acuerdo. Además de vestir a Beatricia otra vez de gala para ser presentada ante el público nuevamente, el aliciente de poder conocer al fin en persona a mi amigo escritor, convertía este viaje en algo doblemente atractivo. 

Paco y yo no solo quedamos impresionados por la belleza del lugar, sino también por sus gentes y por la increíble vida cultural que mantiene esta población, envidia —esperemos que sana—, de otras con más perímetro y habitantes. Hemos contemplado muestras de arte clásico y cultura de vanguardia que no desmerecen en nada de las que pueden verse en las grandes capitales. 

El mismo viernes, nada más llegar, asistimos a la presentación conjunta de una serie de artistas plásticos, entre la muestra se encontraban los dibujos de José Manuel Muñoz, que el día anterior había presentado en la Biblioteca Municipal su última obra: En días de cielo gris. Me la traje dedicada, por supuesto, y con él se quedó, también dedicada, Por Caridad. Tanto José Manuel como los demás artistas que exponían, fueron presentando sus trabajos, muchos de ellos bellísimos, y otros, que no buscaban primordialmente la belleza, interesantes. Y después nos fuimos a tomar una cerveza hasta la hora del espectáculo inaugural, que nos volvió a sorprender con la performance de Tarha Erena, poeta, escritora y actriz, y el buen hacer interpretativo de Laquerencia Producciones y su obra ¿De qué viven los artistas?

lunes, 15 de octubre de 2018

Ante la inminente publicación de Por Caridad, algunas precisiones.






Por Caridad es una obra de ficción basada en hechos reales. He de reconocer que esta frase siempre me ha parecido truculenta. ¿Pero cuánto de ficción y cuánto de realidad? Y sobre todo: ¿Qué es ficción y qué no? Te podré dar alguna pista y decirte sin titubeos que lo verídico supera el 80%, y que no llamaría estrictamente ficción al 20% restante; considéralo aquella parte de la realidad de la que tengo conocimiento sin ser testigo directo. Caben en esta mínima reserva narrativa, trazas de ficción, lo cual, insisto, no afecta a la veracidad de lo sustancial del relato. 

No es mi intención herir sensibilidades; por el contrario deseo respetarlas todas sin menospreciar la propia. He tardado muchos años en ponerme a escribir la novela. Cumplo pues, a instancias de mi conciencia, con un mandato largamente aplazado. No siento ya rencor ni amargura, por más que estaría en mi derecho de sentir ambas cosas. Quedan los recuerdos teñidos de tristeza. Y sé bien a qué me refiero cuando hablo de esta emoción; no en vano escribí Beatricia. La tristeza es el dolor de la pérdida; de lo irremediable, la pena por aquello que perdimos o que nos fue arrebatado, y en muchos casos no puede ya ser restituido. Hay otro dolor, otra condena que acompaña siempre al superviviente de una verdad incómoda: la de no ser creído. O la de saber que dice la verdad, y negárselo. Esto último, además de un agravio, es encubrimiento. 

Pues bien, si por ventura tuviese yo alguna facilidad para trasladar al papel hechos y sentimientos, habría de poner tal cualidad al servicio de otras mujeres que no se sienten con fuerzas, o que equivocadamente se avergüenzan de proclamar su verdad. Nadie debe juzgarlas, pues ya se las condenó sin juicio, y se profanaron sus mentes para que asumieran una culpa y una vergüenza que no les pertenecían. 

La otra cuestión que he de subrayar, porque amo la equidad; es hablar de lo que conocí y viví años después, durante mi etapa de creyente. Fueron tiempos en los que me desvinculé del credo infantil, profundicé en el estudio de mi fe, y colaboré en la marcha de mi parroquia. Conviví con algunas de las personas más extraordinarias que he conocido, algunas de ellas siguen formando parte fundamental de mi vida. En ese tiempo de compromiso fui testigo de los pecados de la Iglesia, pero también conocí sus virtudes. Instituciones eclesiales como Cáritas Internacional —por citar un ejemplo—, siguen mereciendo mi credibilidad y respeto. Me consta lo que hacen y cómo lo hacen, y la voluntad sincera que las mueve. 

Volviendo a la novela, confieso que no ha faltado quien intentara disuadirme de publicarla. Aquí está; que la lea quien quiera, y que la ignore quien no; en lo que a mí respecta, quedo en paz. 

Por Caridad, y por todas las que fueron y siguen siendo mis hermanas, estén donde estén.



Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.




jueves, 11 de octubre de 2018

Mi tío Pepe, la memoria de un tiempo.





Hace dieciocho años enterró a su única hija, a su primer nieto, que se había criado a su sombra, y a su yerno. Los tres perecieron en un trágico accidente de forma instantánea. Los dos hijos menores, uno con diecisiete años, y el otro con siete, quedaron bajo su tutela y la de su esposa, mi tía Nieves. Dicho suceso sacudió a mucha gente, además de la familia, pues mis tíos eran muy conocidos. 

Mi tío Pepe era el menor de cinco hermanos, todos fallecidos. Mi padre fue el primero, murió muy joven, a los treinta y cuatro. Ya solo quedaba el pequeño, con el que siempre tuve una afinidad especial. El tío Pepe tenía fama de gruñón, y se la sabía ganar a pulso; pero yo había descubierto desde la infancia su lado fascinante. Su sed de conocimiento, alimentado por él a su escala y posibilidades, me marcó el camino de por vida. Había un resquicio oculto, bañado en candor, que solo asomaba en sus escritos, y capaz de asombrar a quienes lo leyeran, sobre todo si eran propios. Me refiero a los escritos (pocos) que hizo para niños, como el cuento que escribió a sus primeros dos nietos, ya que el tercero tardaría aún diez años en llegar. 

Hoy venimos de enterrarlo a él, ya octogenario. Un octogenario vital y apasionado, como lo fue hasta el fin. ¿Sería esa nuestra conexión fundamental? Esa, y la curiosidad. Leí el Quijote en mi juventud por cómo me describía él su experiencia lectora. Lo releía una y otra vez, ávido de aprehender sus claves. Pidió que lo enterrasen con el libro, y así se ha hecho: lo llevaba al partir en el viaje final, a sus pies. Antes de colocar la lápida, yo arrojé mi bolígrafo a su tumba. A mi tío le gustaba escribir, y lo necesitaba. Era su tabla de salvación cuando la memoria de sus muertos lo arrastraba al abismo. 

Me deja un gran vacío, y escribo esto con lágrimas en los ojos y pena en el corazón. Se sabía deudor de las faltas cometidas, y procuró enmendarlas. Para algunas cosas que nos reprochamos cada cual, a veces ya es demasiado tarde, y solo nos queda aprender de los errores e intentar perdonarnos. Ignoro si él lo logró. El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra. 

Llamo a mi editorial y pregunto que si estamos a tiempo de añadir una dedicatoria en mi nuevo libro, pero llego tarde, ya está imprimido. Me digo que le dedicaré la presentación, entonces. 

Mi tío era un tanto terco, y pienso, que por una razón fundamental: pensaba por sí mismo. Nunca aceptó nada que le dieran masticado. Eso debe crear una especie de fortaleza en torno a las propias convicciones, sean acertadas o no. 

Es extraña la muerte, por más que se imponga como lo más natural del mundo. Un instante acaricias una mejilla tibia, contemplas unos ojos que te miran, escuchas una voz anclada en tu historia, estrechas una mano familiar... y al instante siguiente no queda nada. Un cuerpo que ya no es la persona que conocíamos y amábamos. Es extraña la muerte. 

Quizá, tal vez me equivoque, fui una de las pocas personas que tuvieron contacto con sus luces más que con sus sombras. Unas sombras que todos tenemos, pero que en las personas de carácter, destacan mucho más que las luces. Por eso el vacío que me deja su marcha solo podrá llenarlo el recuerdo de aquellas cosas que compartíamos. 

Sé que nunca lo olvidaré, porque me dejó una huella profunda encaminada a la curiosidad infinita, al pensamiento propio, a una idea elevada de la autoconciencia de la dignidad. Y muchas otras cosas que iré redescubriendo a medida que la memoria las rescate.     

martes, 9 de octubre de 2018

Microrrelato: El enigma Blancanieves




(Microcuento histórico, que leí en el programa Sexto Continente de RNE, hace dos sábados). Puedes escuchar el programa aquí.

El enigma Blancanieves 


El pequeño Alan abandonó el cine fascinado con aquella Blancanieves de Walt Disney. Desde entonces, cada vez que le daba el primer mordisco a su manzana de antes de dormir, pensaba en la bella.

Alan se hizo mayor, fue un genio de las matemáticas, padre de la informática, y gracias a su ingenio para descifrar la máquina Enigma de los nazis, se salvaron más de catorce millones de vidas.

Cuando años más tarde la policía descubrió su cadáver, envenenado con cianuro, sobre la cama, y vieron la manzana mordida en la mesilla, no lo dudaron: Alan Turing se había suicidado. Incluso sus amigos lo tomaron como un último acto poético dedicado al personaje que le había hechizado en su infancia.

A nadie pareció extrañar, ni se consideró seriamente, que en la libreta que estaba junto a la manzana, el científico se hubiera tomado la molestia de escribir una lista con todo lo que tenía que hacer el fin de semana.

Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

martes, 25 de septiembre de 2018

Consumo natural (Microrrelato)

Microrrelato que se leyó el sábado pasado, 22 de septiembre, en el programa Sexto Continente de RNE que dirige y presenta Miguel Angel de Rus.


Imagen: https://tustratamientosparaelcabello.com

El magnate montó en cólera durante el visionado del programa piloto de Consumo Natural, patrocinado por su marca de productos para el cabello, líder de ventas en supermercados. El contenido le pareció una tomadura de pelo, nunca mejor dicho. Llegó a palidecer de ira cuando el presentador, un talento emergente, desenrolló la toalla que envolvía el cráneo de la joven voluntaria del experimento, y se derramó sobre sus hombros una cascada de cabellos largos, sedosos e impolutos, después de ocho semanas sin lavarse la cabeza.
—La naturaleza se basta para conservar el pelo sano y limpio; compruébenlo ustedes mismos.

El magnate abandonó el plató sin pronunciar una sola palabra, y el nuevo programa jamás llegó a emitirse.

Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Neoproverbios domésticos: De intenciones.

De intenciones:

Disculpa antes al que yerra por atolondrado, y guárdate en cambio de la ira del bueno e intachable, porque sabe lo que hace. 



Mariaje López  © Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial.

jueves, 13 de septiembre de 2018

¿Qué sabe usted del amor?



Carlos Alsina, periodista y actualmente director del programa "Más de uno" en ONDA CERO


¿Qué sabe usted del amor?

La pregunta se la hizo ayer por la mañana Carlos Alsina a sus numerosísimos oyentes. Y entre las respuestas, salpicó tres entrevistas sobre la marcha a quienes se suponía más enterados que el resto, por aquello de sus quehaceres profesionales. Creo recordar que un psiquiatra, un antropólogo, y la escritora de superventas de novela romántica, Megan Maxwell, que ofreció su particular opinión sobre  el tema, y estuvo bastante divertida, he de decir... y escéptica. El antropólogo habló de reacciones físicas, y el terapeuta se fue, más que por los cerros de Úbeda, por las montañas del Tíbet.  

jueves, 6 de septiembre de 2018

Beatricia: Capítulo 3 —El abismo del ángel—


A manera de pequeño regalo, iré poco a poco dejando aquí el prefacio y los tres primeros capítulos de Beatricia, con ánimo, no lo niego, de incitarte a proseguir el viaje.



CAPÍTULO 3

El abismo del ángel 




Un rastro de virutas parpadeó en el aire y quedaron dos figuras al esfumarse las trizas: una muchacha y un hombre. Ante ellos se dilataba una inmensa arboleda en la que titilaban mares de hojas encendidas. Escuadrones de luciérnagas repartían a sus plantas gotas de luz amarilla, y en lo alto las estrellas se arremolinaban en caracolas azules. Una pequeña luna buscaba el amparo de otra más grande, ambas tan blancas y graciosas que recordaban a una yegua y su potrillo. 

―Yaso y Nuno ―dijo el mago señalándolas. 

El suelo estaba compuesto de piedrecitas doradas que reflectaban la claridad del bosque. Era noche, mas tan luminosa y plácida que diríase un bello atardecer. Liena recogió un puñado de tierra. 

―¡Parece oro! 

―Quizá lo es. 

―No te burles. 

―No lo hago. 

―¿Esto es Beatricia? 

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Beatricia: Capítulo 2 —Una cárcel en ruinas—


A manera de pequeño regalo, iré poco a poco dejando aquí el prefacio y los tres primeros capítulos de Beatricia, con ánimo, no lo niego, de incitarte a proseguir el viaje.



CAPÍTULO 2

Una cárcel en ruinas


Liena deambulaba al azar, maltratando los adoquines con su andar furioso. A medida que la decepción era sustituida por la tristeza, aminoró la marcha. Se dio cuenta de que la gente la miraba al cruzarse con ella. Se secó las lágrimas con un pañuelo de papel y lo arrojó manchado de tizne a la papelera. No lloraba en público desde el día que enterraron a su padre. La misma tarde del funeral, una vez en casa, su madre y ella se enzarzaron en una escandalosa trifulca. Marcela, fuera de sí, la responsabilizó de la muerte de Jesús. “Peleamos por tu culpa”, escupió sin inmutarse. La cruel sentencia se incrustó en su cerebro como el filo de un hacha; el dolor le restaba bríos para rechazarla, y desde entonces asumió su culpa con la forzosa clau- dicación de un reo a perpetuidad. Con el tiempo acabó por repar- tirse la carga del pecado con su madre, concluyendo que tuvieron parte las dos, lo cual no evitó que desarrollase una gran aversión hacia su progenitora. Según crecía, identificaba mejor las mani- pulaciones, los lazos con que su madre asfixiaba a sus víctimas. Así que ahora, una vez reunido el valor para liberarse, lo último que haría sería volver con ella. 

martes, 4 de septiembre de 2018

Beatricia: Capítulo 1 —La noche en blanco— Parte 2


A manera de pequeño regalo, iré poco a poco dejando aquí el prefacio y los tres primeros capítulos de Beatricia, con ánimo, no lo niego, de incitarte a proseguir el viaje.



CAPÍTULO 1

La noche en blanco —Parte 2—


La fuente de la puerta de Aguadores estaba iluminada. Desde la esquina del convento de las carmelitas se oían los tamboriles anunciando el performance multitudinario de las 19:00 en la plaza Mayor. El cohete que preludiaba el comienzo del acto sorprendió a Liena en el callejón de Santa María, a espaldas de la capilla del Oidor, desde donde alcanzaba a ver la plaza. Todo quedó en silencio; solo las cigüeñas en lo alto de las espadañas se negaban a callar. Como todos los demás, la joven se quedó inmóvil: la mano izquierda en el bolsillo de la cazadora, la derecha suspendida en el aire, alzada levemente la barbilla, el semblante serio, la mirada estática y perdida entre la muchedumbre. Una perfecta efigie polícroma en el balanceo de un paso. 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Beatricia: Capítulo 1 —La noche en blanco— Parte 1

A manera de pequeño regalo, iré poco a poco dejando aquí el prefacio y los tres primeros capítulos de Beatricia, con ánimo, no lo niego, de incitarte a proseguir el viaje.




CAPÍTULO 1

La noche en blanco —Parte 1—



Diario de Alcalá, 14 de junio de 2012


La policía busca intensivamente a una joven desaparecida en el municipio madrileño de alcalá de Henares. La muchacha falta de su domicilio desde el pasado sábado, celebración de la última Noche en Blanco en esta localidad. El Cuerpo Nacional de Policía tiene activado desde el lunes un dispositivo de búsqueda en el entorno del río Henares a su paso por la ciudad complutense, y está rastreando pistas que conduzcan al hallazgo de Liena Toledo Martínez, de dieciséisaños y vecina de este municipio. La operación ha concluido a las 17:00 horas de ayer sin resultados positivos. Se han abierto nuevas líneas de investigación, y está previsto reanudar la búsqueda mañana viernes.